Siempre fui de los que no se sienten del todo cómodos trabajando en relación de dependencia, y de los que bastante inconscientemente cuando algo no me iba cambiaba de trabajo y listo, y nunca, por suerte, pasé mas de un día sin trabajo, porque increíblemente el universo siempre me tenia preparado algo mejor esperándome para cuando yo me decidía a soltar el anterior... y sin embargo, y a pesar de que ya hace mas de 6 meses que vengo masticando esto no logro dar el último paso. Cada nueva cosa que se complica siento que me complica también a mi la decisión de irme, siento que me responsabiliza un poco más, siento que no soy del todo libre para irme y abandonar el barco en su peor momento...
Y es que esa también es una característica mía, cuando me comprometo a algo me comprometo... y el hospital en algún punto es mas que un trabajo, es un amor, un amor que duele, porque maltrata, una relación enfermiza de la que hay que salir pero que tiene muchas victimas, victimas de la sociedad, no mías, pero que siento que estoy abandonando... mis pacientes, mis compañeros... que difícil estar entre la culpa y el deseo...
Y como si mi cuerpo quisiera opinar al respecto no dejo de enfermarme, segunda vez en un mes, y abro el facebook y todos los posts que veo hablan de vivir el presente, de seguir nuestros sueños, de animarse a soltar, de entender que la vida es ahora que hay que vivirla, que somos los dueños de nuestro destino y los únicos responsables de nuestra felicidad, y yo quiero ser feliz, y para ser feliz hay que soltar lo que nos hace mal... hoy tengo que soltar.
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