Me robaron por primera vez.
No es la primera vez que alguien amigo de lo ajeno toma algo mio sin pedirme permiso y se lo lleva para quedárselo indefinidamente, pero técnicamente eso no es robar sino hurtar según dicen las definiciones, si no te diste cuenta cuando te lo sacaban, si no sabes quien fue, si no le viste la cara, no te robaron. Bueno ahora si, ahora si le vi la cara, le sentí el aliento a alcohol, le vi la mirada perdida de algún estupefaciente mientras me amenazaba con tirarme de la rambla y disfrutaba con mi pánico al escuchar de sus labios mi peor pesadilla pensada tan solo minutos antes al darme cuenta que estábamos regaladas, a pesar de ser apenas las 8 de la noche, y estar a metros de la comisaria del boulevard marítimo, a metros del lobo marino de la rambla de mar del plata pegaditas al hotel del que habíamos salido solo para que mi amiga se fumara un pucho y para disfrutar un rato del hermoso atardecer y charlar mirando el mar...
No había llevado la cartera por presentimiento, o simplemente porque lamentablemente el riesgo ya lo tenemos incorporado, había tomado la precaución de separar la plata en dos bolsillos diferentes, por si nos robaban, y el celular, bueno dije... esta asegurado, me hace un favor, así lo cambio... cuanto cuidado debemos tener con lo que decimos dirían algunos, el universo siempre esta escuchando... lastima que no me escucha cuando pido un novio bueno y millonario :P, bueno con lo de bueno me conformo, bueno con lo de novio, en fin, jajaja, no perdamos el humor ni el hilo del relato...
Y así casi resignada a la realidad de que salir del hotel era exponerme a ser robada salí a disfrutar de un hermoso momento que lo fue, hasta que se acercó este pibe a pedirme un pucho, que ironía que habiendo dejado de fumar hace 4 meses lo primero que me salió decirle fue eso, que no tenia, ironía hubiera sido que dejar de fumar me costara la vida no?
No se porque se puso tan violento, no se si fue porque pensó que le estaba mintiendo, si vio mi cara de terror y pensó que era por él, como iba a saber que en realidad era porque tengo vértigo y me estaba arrepintiendo de haberme subido a la rambla como una idiota regalada para que cualquiera me pudiera empujar y me rompiera la cabeza, y justo como si pudiera leerme la mente me amenazó justamente con eso, de mas está decir que me bajé, aunque me amenazo según mi amiga con una navaja, cosa que ni vi ni escuche.
Creo que pensó que no iba a irse sin nada y vio el celular pero ni siquiera que se lo diera lo calmaba... era conmigo su enojo. Y yo no puedo dejar de preguntarme porque.
Mientras se alejaba caminando despacito mirándome como decidiendo si irse o no yo no podía reaccionar, no terminaba de entender que había pasado, me sentía culpable de alguna extraña manera, por haberme expuesto a esa situación, porque yo me di cuenta que era peligroso, porque yo ya sabía que nos podía pasar y nos pasó, y me pregunto si es justo que tengamos que sentirnos así, si somos nosotros los que tenemos que dejar de hacer las cosas para que no nos roben. A lo largo de mi vida me robaron 3 celulares, ya aprendí, tienen clave, este tenia doble clave, ya se eliminar casi todos los datos de forma remota y bloqueo la linea de inmediato, lo tengo asegurado, hago back up de lo q puedo y del resto paciencia, ya no me apego a las cosas, lo aprendí... incluso cuando quise ir a reponerlo me tuve que enfrentar con la realidad de que por problemas en las importaciones, que raro, en este momento no hay equipos asi que estoy sin teléfono desde el sábado, sigo aprendiendo... y lo acepto y me la banco, pero no puedo dejar de preguntarme... hasta donde? hasta cuando?
Hoy tengo miedo de aprender y no me gusta.
martes, 28 de abril de 2015
miércoles, 8 de abril de 2015
Soltar o no soltar?
Desde hace un tiempo que vengo sufriendo mi trabajo en el Hospital, por muchos y muy diferentes motivos, eramos 4 y ahora somos 2 para hacer el mismo trabajo, no tenemos los recursos necesarios para trabajar como se debe, no nos pagan acorde a la responsabilidad y a la formación que tenemos, estamos sobre exigidas y agotadas a mas no poder, y todo eso hace que no trabaje como a mi me gusta, generándome un conflicto constante, haciendo que los domingos a la noche sean bastante deprimentes y que cada vez me cueste más dormir y por consiguiente, levantarme a la mañana, y trabajar con la sonrisa que me caracteriza...
Siempre fui de los que no se sienten del todo cómodos trabajando en relación de dependencia, y de los que bastante inconscientemente cuando algo no me iba cambiaba de trabajo y listo, y nunca, por suerte, pasé mas de un día sin trabajo, porque increíblemente el universo siempre me tenia preparado algo mejor esperándome para cuando yo me decidía a soltar el anterior... y sin embargo, y a pesar de que ya hace mas de 6 meses que vengo masticando esto no logro dar el último paso. Cada nueva cosa que se complica siento que me complica también a mi la decisión de irme, siento que me responsabiliza un poco más, siento que no soy del todo libre para irme y abandonar el barco en su peor momento...
Y es que esa también es una característica mía, cuando me comprometo a algo me comprometo... y el hospital en algún punto es mas que un trabajo, es un amor, un amor que duele, porque maltrata, una relación enfermiza de la que hay que salir pero que tiene muchas victimas, victimas de la sociedad, no mías, pero que siento que estoy abandonando... mis pacientes, mis compañeros... que difícil estar entre la culpa y el deseo...
Y como si mi cuerpo quisiera opinar al respecto no dejo de enfermarme, segunda vez en un mes, y abro el facebook y todos los posts que veo hablan de vivir el presente, de seguir nuestros sueños, de animarse a soltar, de entender que la vida es ahora que hay que vivirla, que somos los dueños de nuestro destino y los únicos responsables de nuestra felicidad, y yo quiero ser feliz, y para ser feliz hay que soltar lo que nos hace mal... hoy tengo que soltar.
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